Crear una nueva variedad consiste en obtener un color inexistente en la raza. Dado el número de variedades existentes, ¡es casi imposible crear una realmente inédita! Hay detractores y partidarios de la creación de nuevas variedades, pero no es el objeto de este artículo. Aun así, conviene recordar que el resultado debe ser una ventaja para la raza y atraer a otros criadores: ¿de qué sirve trabajar años en una variedad si nadie toma el relevo?

La creación de una variedad puede lograrse de tres formas: mutación dentro de una línea, cruce controlado entre razas/variedades o cruce incontrolado.

Mutación dentro de una línea

Sobre una variedad fijada, una mutación puede dar sujetos de un color "no convencional": puede ser un solo joven, o un reproductor que produzca varios de estos durante la temporada.

Gallina Sedosa barbuda — mutación de color — Elsanor

Ocurre con regularidad y he trabajado en algunas de estas mutaciones: Sedosa barbuda de raza grande en isabela y en blanco con pechuga leonada. El principal problema de estas variedades es la consanguinidad: al proceder normalmente de los mismos padres, cruzarlos entre sí debilita muy rápido la nueva línea. La variedad isabela era muy frágil y, al no tener entonces la estructura para introducir sangre nueva, la detuve.

Sedosa barbuda blanco moteado leonado — Elsanor

La variedad blanca con pechuga leonada evolucionó pronto hacia una variante que seleccioné en su lugar: la Sedosa barbuda de raza grande en blanco moteado leonado, una variedad que, que yo sepa, no tiene equivalente en ninguna otra raza. No está homologada hasta la fecha y lleva un nombre que elegí yo mismo, sin valor genético (el nombre de una variedad suele ligarse a los genes que la determinan).

La mutación más "divertida" obtenida así fue una "Sedosa" con plumaje sedoso de un lado y liso del otro: ¡la separación entre ambos tipos de pluma era nítida y perfectamente centrada!

Cruce controlado entre razas/variedades

Según el objetivo, este método puede ser complejo e incluso casi imposible para criadores sin la estructura adecuada. Están los cruces entre variedades de una misma raza, sencillos de realizar. Con este método obtuve la Sedosa barbuda de raza grande en perdiz blanco dorado, sobre una base de reflexión teórica.

Fue hace algunos años y, para ser sincero, no recuerdo las proporciones, pero conservo el método y ahora crío el resultado: todo empieza con un cruce entre dos variedades de Sedosa barbuda de raza grande —perdiz dorada y splash—, lo que da una proporción de perdiz azul dorado. Todas eran muy oscuras y la distinción entre perdiz dorada y perdiz azul dorado no se ve enseguida, pues el azul es muy oscuro; a falta de contraste, no ofrezco esa variedad.

Sedosa barbuda perdiz azul dorado — Elsanor

Después crucé estas perdiz azul dorado entre sí, lo que me dio un 25% de perdiz blanco dorado. Recuerdo mi fascinación al ver desarrollarse a mis primeros jóvenes: el color era magnífico y totalmente distinto de lo existente. Esta variedad era en realidad bastante simple de crear, pero que yo sepa nadie lo había intentado antes; ahora se ve con frecuencia en redes sociales, y algunos le dan nombres bastante folclóricos como "azul crema"…

Una pequeña anécdota: presenté esta variedad dos veces, la última en el Campeonato de Europa de Épinal; sin embargo, el juez cometió un error tachando el nombre de la variedad y sustituyéndolo por "perdiz azul dorado". Intenté señalarle su error y me dio a entender que, como juez, no podía equivocarse. Una lástima — debió dejar perplejos a algunos criadores al leer la tarjeta.

La segunda posibilidad de este método es recuperar una variedad (u otro elemento) de una raza e "importarla" a una segunda raza (raza objetivo). Cuanto más alejadas están ambas razas, más ardua es la selección. Puede ser extremadamente compleja y muchos se han estrellado con ella: el azar interviene muy poco y puede requerir más de 10 generaciones fijar el objetivo, o no lograrlo nunca.

Algo de teoría

Una vez definido el objetivo, hay que empezar por un cruce de la raza objetivo con la raza que posee el carácter a recuperar (variedad u otro elemento); partamos de un carácter recesivo para ilustrar toda la complejidad que ello puede generar.

La primera generación (f1) será por lo general estable y portadora del gen a importar. Al cruzar esta primera generación entre sí, se obtiene la segunda generación (f2), que hará aflorar el gen en el 25% de los jóvenes (más un 50% de portadores y un 25% de no portadores que no nos interesan). Entonces hay que trabajar con los sujetos que muestran el gen, durante 2 o 3 generaciones más, para seleccionar este gen —que de paso se habrá atenuado— seleccionando a la vez los genes de la raza objetivo, algunos de los cuales también se habrán atenuado.

En esta fase (5.ª generación) es difícil avanzar rápido, pero el gen a importar es estable: hay entonces que volver a cruzar la línea obtenida con la raza objetivo y reiniciar el trabajo. Este ciclo —cruce con la raza objetivo, luego generación portadora, luego 2-3 años de selección— puede repetirse varias veces según las dos razas de origen. Es una selección larga que exige hacer eclosionar un gran número de pollitos, con un dominio perfecto del tema: una estructura adecuada es indispensable.

Sedosa barbuda — selección Elsanor

Todo ello debe hacerse además asegurando las líneas y con un mínimo de reproductores para evitar la consanguinidad (mínimo 100 gallinas reproductoras por línea y por generación).

Cruce incontrolado entre razas/variedades

Lo menciono por principio, pero es un método sin verdadero interés: el objetivo es crear líneas estables y este método no lo permite.

Conclusión

La creación de variedades se reserva a criadores con un mínimo de experiencia, pues la falta de resultados puede desanimar. Antes de lanzarse, hágase las preguntas adecuadas: ¿merece la pena esta selección?, ¿conozco toda la información necesaria?… Y el punto clave, con demasiada frecuencia ausente: ¿dispone de la estructura para lanzarse en serio?

Pollitos en selección — Elsanor

Para un trabajo de selección, cuente al menos 100 pollitos por línea (para una raza/variedad fijada de calidad); en creación, idealmente entre 150 y varios miles de pollitos al año y por línea según el nivel de trabajo requerido.

Cuando trabaje en una nueva variedad, es importante compartirla pronto, incluso durante la creación (¡una especie de "copia de seguridad" del trabajo en curso!), pues muchos criadores han perdido a veces años de trabajo: zorro, robo, enfermedad…

Para seleccionar sobre buenas bases, sus estructuras deben ser adecuadas y estar disponibles.


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Cyril Névot — granja Elsanor (diciembre de 2020)